Alejandro Mihovilovich Gratz Investigador histórico La historia de la educación en Chile no solo se construye a partir de grandes reformas o figuras nacionales ampliamente conocidas, sino también gracias al trabajo silencioso de investigadores locales que han dedicado su vida a rescatar la memoria de sus comunidades. En este contexto, la figura de Fernando Aníbal Casanueva Herrera adquiere una relevancia particular, al destacarse como educador e historiador comprometido con la reconstrucción del pasado educativo de la ciudad de Concepción. Casanueva Herrera desarrolló su labor en el ámbito educativo durante el siglo XX, desempeñándose como docente en un período en que el sistema educacional chileno experimentaba importantes transformaciones.

Su experiencia directa en las aulas le permitió comprender de manera profunda la evolución de las instituciones escolares, así como el impacto que estas tenían en la formación de generaciones de estudiantes. Esta cercanía con la realidad educativa se transformó posteriormente en el motor de su trabajo historiográfico y educativo, pues se desempeñó como Rector del Liceo Enrique Molina Garmendia (Ex Liceo de Concepción), en la década de 1980. Uno de los aspectos más significativos de su legado es su dedicación a investigar y documentar la historia de los establecimientos educacionales más antiguos de Concepción.

A través de obras como “Breve Historia del Liceo de Concepción” y “El Instituto Literario, primera época del Liceo de Hombres de Concepción”, Casanueva no solo recopiló información, sino que también contribuyó a dar sentido a la trayectoria de instituciones clave en la formación intelectual de la región del Biobío. Su trabajo permitió rescatar episodios, personajes y procesos que de otro modo podrían haber quedado en el olvido. Asimismo, su interés por los “colegios más antiguos de Concepción” revela una preocupación más amplia por la identidad local y por el rol de la educación en la construcción de dicha identidad.

En este sentido, su obra no se limita a una simple cronología de hechos, sino que constituye un aporte a la comprensión del desarrollo cultural y social de la ciudad. La educación aparece en sus escritos como un eje fundamental en la consolidación de la comunidad penquista. Otro elemento relevante de su trayectoria es su desempeño en el sistema público, evidenciado por registros que confirman su actividad docente entre las décadas de 1940 y 1950.

Este período fue clave para la expansión de la educación en Chile, lo que otorga mayor valor a su experiencia y a la perspectiva desde la cual abordó sus investigaciones. Casanueva no fue un observador distante, sino un protagonista de los procesos que más tarde documentaría. En conclusión, Fernando Aníbal Casanueva Herrera representa el tipo de intelectual cuyo aporte, aunque muchas veces poco difundido, resulta fundamental para la preservación de la memoria histórica local.

Su labor como educador e historiador permitió rescatar la trayectoria de importantes instituciones de Concepción, contribuyendo a fortalecer la identidad educativa de la región. Su obra permanece como un testimonio valioso del desarrollo de la enseñanza en el sur de Chile y como un ejemplo del compromiso con la cultura y la historia desde el ámbito educacional.