El coordinador macroeconómico del Ministerio de Hacienda, Alejandro Guin-Po, abordó este miércoles los ajustes que hizo el Gobierno al Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), en el contexto de la guerra en Medio Oriente y que produjo un aumento histórico del precio de las gasolinas, el diésel y el kerosene el pasado 26 de marzo. En el contexto de un seminario realizado por el Centro Latinoamericano de Políticas Económicas de la Universidad Católica de Chile (Clapes UC), Guin-Po también abordó el futuro de los precios de los combustibles. Sobre la decisión tomada por el Ejecutivo respecto al Mepco, que decantó el pasado 25 de marzo en alzas de cerca de $ 580 promedio por litro en el caso del diésel y de $ 380 para las gasolinas, el coordinador sostuvo que esta se hizo en un contexto en el que “muchos están hablando de palabras como eliminación, modificación, suspensión en términos legales y eso no ha ocurrido”, señalando además que “una modificación de su funcionamiento propiamente tal tiene que ser discutido por el Congreso”.

Además, recalcó que en circunstancias extremas, como el conflicto actual, el instrumento “muta desde un mecanismo que es estabilizador y neutral a un mecanismo que es derechamente subsidiario y deficitario” sumado a que, según Guin-Po, desde el 2014 el mecanismo ha generado un costo fiscal de US$ 2. 000 millones, lo que lo hace “muy complejo de sostener durante un tiempo prolongado”. Consultado por la posibilidad de cambios al mecanismo tal y como se conoce actualmente, el economista agregó que toma nota de “todos los elementos, todas las propuestas que se están haciendo respecto a este punto de posibilidades de discusión” En esa línea, manifestó que las distintas propuestas que llegan desde "el oficialismo como de centros de estudio, economistas chilenos, entre otros" sobre el mecanismo están siendo consideradas dentro del análisis interno del equipo económico, de cara a una eventual discusión futura.

A pesar de ello, el alto asesor de Teatinos 120 aseguró que actualmente, “las prioridades del equipo de Hacienda están puestas en el proyecto de ley de reconstrucción”. En cuanto a la tregua comunicada el día de ayer por parte de Estados Unidos e Irán, y sumado al próximo anuncio de precios que entregará la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) el próximo 16 de abril, Guin-Po fue enfático en que “lo más probable es que haya un incremento de precio, pero la magnitud obviamente está en un punto de discusión respecto cómo se va a dar el escenario”. Lo anterior, puesto que según recalcó, “hay que considerar que lo que está pasando hoy día, cuando uno toma lo que son los movimientos de las semanas de la próxima semana, siempre se mira hacia el pasado y esas semanas ya están de alguna forma jugadas”, cerró.

"Caja de pandora" Quien se mostró crítico con las medidas tomadas por el Ejecutivo fue el ex coordinador macroeconómico del Ministerio de Hacienda en el segundo Gobierno de Gabriel Boric, Rodrigo Wagner. Wagner, quien también estuvo presente en la actividad, mostró su cuestionamiento en la gradualidad de la medida tomada por el equipo económico actual, aludiendo a que es necesario un ajuste donde “tengamos un poquito más de flexibilidad cuando realmente el shock es más rápido”, argumentando que “el análisis costo/beneficio podría haber empujado a una solución más intermedia de hacerlo en pocas cuotas”. En adición a lo anterior, advirtió del peligro de lo que llamó la “caja de pandora de las compensaciones”, que llegó a suplir a lo que definió como “un mecanismo que más o menos funcionaba y tenía una ventaja porque no abría tantas aristas”.

“Un bono a taxista que se está pagando con un impuesto, comillas, transitorio a las mineras de US$ 100 millones” fue lo apuntado por Wagner, a lo que recordó “hay otras áreas que empezaron a pedir compensaciones adicionales, digamos. Están los pescadores artesanales”, por lo que, bajo su mirada, “el análisis costo/beneficio podría haber empujado a una solución más intermedia de hacerlo en pocas cuotas”.