El gobierno de Irán elevó la presión sobre la administración del presidente Donald Trump al exigir una definición clara entre respetar la tregua recientemente acordada o continuar las hostilidades en Medio Oriente mediante acciones militares de Israel. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, sostuvo que las condiciones del alto el fuego son “claras y explícitas” y no admiten ambigüedad. Según indicó, Estados Unidos debe decidir entre mantener la suspensión de las operaciones o permitir la continuidad del conflicto a través de su aliado israelí.
La advertencia se produce en un contexto de fuerte escalada en Líbano, donde una serie de ataques israelíes dejó más de 100 muertos y al menos 800 heridos en una sola jornada, de acuerdo con reportes oficiales difundidos por Teherán. Araqchi afirmó que estos hechos contradicen directamente el espíritu del acuerdo de tregua, que contempla la desescalada inmediata en todos los frentes vinculados al conflicto. En ese sentido, recalcó que la continuidad de las operaciones militares pone en entredicho la credibilidad de Washington.
“El mundo está observando si Estados Unidos cumplirá sus compromisos”, señaló el canciller iraní, subrayando que la responsabilidad de sostener el alto el fuego recae ahora en la Casa Blanca. La tregua, con una duración inicial de 12 días, fue confirmada también por autoridades de Pakistán, que señalaron que el acuerdo involucra a Estados Unidos, Irán y sus aliados, y se extiende a todos los territorios afectados, incluido Líbano. El desarrollo de los acontecimientos en los próximos días será clave para determinar si la pausa en las hostilidades se consolida o si la región enfrenta una nueva fase de intensificación del conflicto.