Sellado el apoyo del Partido de la Gente (PDG) a la idea de legislar la ley miscelánea del Gobierno, el foco se trasladó rápidamente a las reacciones. Desde el propio partido, su líder, Franco Parisi, dejó entrever el nivel de fricción que marcó la negociación con el Gobierno: “No fue fácil, fueron discusiones duras, con ánimos muy alterados”. Incluso —en diálogo con Radio Biobío y sin dar nombres— deslizó que “hubo golpe en el escritorio”, agregando que “el ministro es bien duro y yo también soy duro para negociaciones”.

Pese a ese tono, Parisi defendió el resultado como un triunfo político del PDG: “Acá logramos algo que era injusto, en Chile no se debería pagar impuesto por medicamentos y pañales”. Una línea que fue reforzada por la diputada y hermana del excandidato, Zandra Parisi, quien calificó el cobro como “un impuesto tan canalla” y destacó que el acuerdo permite que la devolución llegue directamente a las familias. “Lo importante es que el PDG logró que se pensara en medidas de corto plazo”, sostuvo.

En la misma vereda, el diputado Cristián “Dr. File” Contreras intentó cerrar filas tras días de tensión y llamó a bajar el ruido: “Basta de este show político (…) en la discusión en particular se verá qué hay que mejorar”, dijo, empujando a aprobar la idea de legislar sin más dilaciones. Desde el Ejecutivo, el ministro de la Segpres, José García Ruminot, no solo agradeció el respaldo, sino que puso el acento en el rol que jugó el PDG en el contenido del acuerdo.

“Valoramos especialmente su preocupación sincera y profunda por los temas sociales”, señaló, destacando que fueron ellos quienes instalaron con fuerza medidas como la devolución del IVA en medicamentos y pañales. En paralelo, desde el mundo pyme también hubo reacciones, esta vez favorables. Gremios del sector valoraron que se haya asegurado la mantención de la tasa de 12,5% y agradecieron al PDG por empujar esa definición, calificándola como una señal concreta tras semanas en que acusaban haber sido marginados de la discusión.

“Ver para creer” Pero donde el acuerdo generó mayor ruido fue en la oposición. El diputado de la bancada PPD Jaime Araya subió el tono y anticipó un rechazo frontal al paquete: “Le daremos un portazo porque es un regalo de casi 4 mil millones de dólares a los más ricos”. Además, emplazó al Gobierno a demostrar que el compromiso con el PDG no es solo retórico: “Obras son amores y ver para creer (…) que antes de dos semanas la gente esté recibiendo la devolución del IVA”.

Cabe mencionar que ayer desde el PPD advirtieron al PDG que no “dilapide su capital político” apoyando una rebaja de impuestos al gran empresariado. Desde el Frente Amplio, el diputado Jorge Brito cuestionó el giro de la colectividad liderada por Franco Parisi y advirtió que terminó alineándose con una agenda “para las grandes empresas”, acusando que perjudica a pymes y familias en medio del alza del costo de la vida. Además, lanzó un dardo directo a Hacienda, señalando que no están disponibles para “subsidiar” a un ministro que —a su juicio— ha generado más problemas que soluciones, y llamó al PDG a “volver a la gente” y rechazar los artículos que considera un beneficio para las grandes fortunas.

Así, con el acuerdo ya sobre la mesa, el debate se reordena: el Gobierno celebra haber destrabado el proyecto, el PDG capitaliza su rol como bisagra —aunque exhibiendo las tensiones del proceso— y la oposición endurece su posición, dejando claro que la pelea recién empieza en la discusión en particular.