Respecto de los profesionales observados, el recinto afirmó que todos contaban con estudios de anestesiología cursados en sus respectivos países de origen, aunque algunos no tenían la certificación validada ante la Superintendencia de Salud. Finalmente, la Contraloría instruyó al centro asistencial iniciar un proceso disciplinario, procedimiento que, según el propio hospital, ya se encuentra en desarrollo. Además, el recinto aseguró que actualmente cuenta con una dotación adecuada de anestesistas.