Una idea similar plantearon recientemente para el Día del Trabajador, fecha en que algunos dirigentes de la izquierda apostaban a transformar la marcha de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en una señal contra el Gobierno. Esto en medio del complejo panorama político que ha generado el debate del proyecto de Reconstrucción, el cual el miércoles ratificaron que votarán en contra de la idea de legislar. Fue nuevamente el timonel del PC, Lautaro Carmona, quien el lunes tras la reunión de coordinación de los partidos del sector, volvió a poner el foco en este nuevo hito que protagonizará el Ejecutivo.

"Vamos a poner mucha atención en todos los pasos que se van a dar (el Gobierno), mirando incluso el 1 de junio que será el mensaje presidencial. Pero a la fecha fuera de todas las controversias que se hacen públicas entre ministros, entre funcionarios del Gobierno y que ponen al Presidente tratando de descomprimir esos conflictos entre ellos, lo queda claro que no se concede en nada de lo que son las expectativas que la inmensa mayoría de la gente, incluyendo una parte muy grande que votó por José Antonio Kast, tiene respecto a políticas públicas". El análisis de la oposición A 23 días de la Cuenta Pública presidencial, otros partidos del sector también reconocen que el 1 de junio será una fecha importante.

Ante ello, la pregunta que se abre es sobre cómo debe actuar la oposición ante este hito. Al respecto, el diputado Jaime Araya (IND-PPD), consideró que "si uno contrasta promesas con resultados, lo objetivo es que (el Gobierno) no ha cumplido el 5% de lo que comprometió en campaña y el nivel de conflictos internos que tiene el Segundo Piso con los ministerios, hace prever que el 1 de junio va a ser un verdadero bochorno para Kast, no va a tener ningún resultado que mostrar. En materia de seguridad no tenemos nada, incluso del propio oficialismo se está diciendo que se le está acabando el tiempo al Ministerio de Seguridad".

"Yo lo que diría es que ni siquiera la oposición tiene que hablar si las cosas son cada vez más evidentes, las propias encuestas de opinión son muy consistentes en el clima de opinión pública que se generó, la desconfianza, cómo cayeron todos los atributos del Presidente, cómo se cayó el apoyo al Gobierno. Y lo peor es cómo el clima del país se ha enrarecido, o sea, la gente tiene sentimientos más negativos", precisó Araya. Para el diputado del PS Nelson Venegas, "al Gobierno le queda un poco más de un mes para revertir una situación que hasta el momento es totalmente adversa y que ha decepcionado a su propio electorado.

Hoy en las encuestas ya señalan que no le creen a este Gobierno, no le creen en el tema de seguridad, respecto de los temas de inmigración y respecto de cómo está tratando el tema de el crecimiento económico. Y, por lo tanto, revertir una situación de esta naturaleza en tan poco tiempo es muy difícil. Y yo veo con muy malos ojos la manera en cómo se va a enfrentar la primera Cuenta Pública, porque en muy poco tiempo parte este gobierno con un con un rechazo demasiado abrumador".

Según Venegas, "el Gobierno, además, ha tenido tanta desinteligencia que ha terminado reuniéndonos, sin que nosotros hayamos muchas veces tenido el ánimo de unirnos, es el propio Gobierno quien, a través de sus erráticas decisiones, está reuniendo a todas las oposiciones". El diputado del FA Ignacio Achurra, consideró que "lo más preocupante hoy es la falta de compromiso del Presidente Kast con la verdad. Armar un relato de Cuenta Pública que suene bien y culpe al Gobierno anterior es fácil, el problema es que, en estos poco más de 50 días, el Gobierno ha incumplido promesas, ha encarecido la vida de las familias y se ha enfrascado en una batalla cultural absurda, con enemigos que van desde los humedales, la investigación científica y hasta ahora nada que vaya en beneficio y protección de las familias de nuestro país".

¿Qué hacer ante la fecha? Además, los expertos creen que el tema también abre una disyuntiva para la propia oposición, es decir, el probar si son capaces de tener un mensaje unitario frente al discurso del Presidente. Algo que por lo demás no es del todo fácil, creen.

Según el decano de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, Marco Moreno, "la Cuenta Pública es una instancia que permite fijar relato y prioridades, y por lo mismo la oposición enfrenta un dilema clásico. Puede optar por ser una oposición de contraste, que utilice el hito para cuestionar y marcar diferencias o ser una oposición de propuesta, que combine crítica con alternativas". Moreno cree que si bien pueden convertir la ocasión en un hito contra Kast, "eso depende menos del evento en sí y más de la capacidad de la oposición para coordinarse y construir un mensaje común.

Si actúa fragmentada, el impacto se diluye; si logra articularse, puede transformar la Cuenta en un punto de inflexión político". "Desde el análisis político la Cuenta Pública no solo permite evaluar al Gobierno, también permitirá testear la capacidad de la oposición para actuar como bloque y disputar el sentido del relato presidencial", precisó. El académico de la Universidad Autónoma, Tomás Duval, complementó que "las oposiciones buscarán, naturalmente, disputar espacios y generar impacto político.

Su propia heterogeneidad marcará el estilo y las formas de cada sector, pero la confrontación será frontal ante el proyecto político que dibuje el Presidente Kast, considerando que este, sin duda, apelará con dureza al legado del Gobierno anterior en su diagnóstico político". En este escenario, Duval acotó que "es muy probable que observemos distintos tonos entre las fuerzas opositoras, donde la postura del Partido Comunista, el Frente Amplio y el Partido Socialista distará significativamente de la que adopten sectores como el Partido de la Gente o el Partido Nacional Libertador". Ricardo Hernández, coordinador de Política y Sociedad del Instituto Res Publica, consideró que "la Cuenta Pública del Presidente Kast puede ser un gran hito para medir la unidad o fragmentación de la oposición que solo hace unos meses fue duramente derrotada en las urnas.

En este sentido, será posible ver si el Partido Comunista actuará en un bloque con el Frente Amplio, y sobre todo si el llamado Socialismo Democrático se plegará a ese bloque o bien hará los matices necesarios para diferenciarse de sus socios en el anterior Gobierno". "Por su parte, el PDG que usa como slogan 'ni fachos ni comunachos', tiene como apuesta quedarse con el centro político desmarcándose de los dos bloques tradicionales. Su reacción a la cuenta será un buen termómetro para medir su convicción a dicho slogan", cerró Hernández.