Naciones Unidas ha denunciado en las últimas horas una situación de violencia extrema en Haití, donde más de 1. 600 personas han muerto en incidentes violentos entre enero y marzo de este año, la gran mayoría de ellos provocados por las fuerzas de seguridad en sus operaciones contra las bandas criminales que llevan años ejerciendo su control en buena parte del país. El último balance de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), registra al menos 1.

642 personas asesinadas y 745 heridas durante esos tres meses a pesar de ciertos «avances en materia de seguridad en algunas zonas del centro de Puerto Príncipe», la capital. El problema reside en que la violencia se ha extendido a otras zonas del país, como los departamentos de Centro y, sobre todo, Artibonite, según el responsable de esa Oficina, Carlos Ruiz Massieu. En Artibonite, una serie de ataques coordinados de las bandas criminales en 16 localidades del departamento, y dirigidos contra grupos de autodefensa locales, dejaron al menos 83 muertos y 38 heridos.

Con todo, y según las cifras que baraja la ONU, las pandillas son responsables del 27% de las víctimas; un porcentaje que palidece frente al 69% que atribuye a las fuerzas de seguridad, «con decenas de civiles entre ellos, incluidos niños, mientras las fuerzas de autodefensa contabilizan el 4% restante». Naciones Unidas señala especialmente a las bandas criminales como culpables de «numerosos episodios de violencia sexual que han afectado a más de 292 víctimas, principalmente mujeres y adolescentes de entre 12 y 17 años» como parte de una campaña de terror y control social. La ONU, no obstante, señala a las fuerzas de seguridad como responsables del grueso de la violencia: más del 69% de las víctimas murieron o resultaron heridas durante operaciones de las fuerzas de seguridad contra las pandillas, a veces con el apoyo de empresas de seguridad privadas que recurren al uso de aviones no tripulados para ejecutar sus operaciones.

En marzo, la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha denunció que el uso de estos drones por parte de las fuerzas de seguridad de Haití han provocado la muerte de 1. 243 personas, incluidos 17 niños, durante los once meses que van de marzo de 2025 a enero de 2026. HRW identifica a una de estas «empresas privadas» que colabora con el Gobierno haitiano como Vectus Global, que cuenta con licencia para exportación de servicios de defensa en el país, según ha confirmado a la ONG el embajador de Estados Unidos en Haití.

Además, la BINUH también informa de persistentes denuncias de ejecuciones sumarias en las que estarían implicados agentes de Policía. Estos incidentes habrían causado la muerte de 33 personas.