“Nuestro mensaje a las autoridades fiscales de la región es que resistan la presión política para contener o retrasar los inevitables aumentos de los precios de alimentos y combustible que se avecinan”, indicaron, algo especialmente cierto para Sudamérica donde varios países han tomado medidas para reemplazar subsidios generalizados a los combustibles y alimentos por redes de protección social mejor diseñadas. “Deberían usar esas redes de protección ahora”, recomendó Chuck.