En el contexto de la condena que se dictó de forma unánime por el tribunal de juicio oral en lo penal de Copiapó contra el ex intendente de Atacama, Francisco Sánchez, por el delito de estafa cometido en contra de la empresa “Atacama Kozan”, el ex fiscal regional Alexis Rogat salió a defender públicamente la decisión que adoptó para no perseverar en el caso a través de una entrevista destacada como principal titular en la portada del “Diario de Atacama”. Sobre los dichos de Rogat entrevistamos al abogado penalista y querellante en el caso, Mauricio Daza, quien lo refuta en duros términos. ¿Que le parece la defensa pública que ha hecho el ex fiscal Rogat sobre su papel en el caso de la estafa en contra de “Atacama Kozan”?
Las declaraciones de Rogat son vergonzosas e impresentables. Trata de justificar su decisión de no continuar con un caso que involucra la defraudación cometida por alguien que fue intendente de Atacama, y que se extendió incluso después de que asumió el cargo, por cientos de millones de pesos, a partir de decir simplemente que no había mérito suficiente para hacerlo. Sin embargo, el tribunal oral en lo penal de Copiapó después de analizar toda la prueba que se le presentó durante casi dos meses de juicio estableció de forma unánime que existía mérito para dar por establecida la estafa y condenar a Sánchez.
¿Pero los antecedes que tuvo a la vista Rogat son mismos que se presentaron al tribunal? Absolutamente. De hecho, había incluso más antecedentes en la investigación de la fiscalía, que daban cuenta de un fraude mucho mayor al que el finalmente fue condenado.
Lamentablemente, no pudimos presentar toda esa información al tribunal, ya que teníamos una restricción legal que consistía en que nosotros no podíamos como querellantes ir más allá de los hechos que la fiscalía formalizó antes de que decidiera, de forma abrupta, desechar la causa. Y acá se debe aclarar que la fiscalía sólo formalizó una fracción menor del fraude cometido por Sánchez contra Atacama Kozan. Usted señala que la causa se cerró en forma abrupta.
¿A qué se refiere con eso? Mire, hasta el último día del plazo para presentar la acusación nos comunicamos con el Fiscal a cargo de la causa por teléfono y mensajería y nos aseguró que la acusación estaba lista y se presentaría sin falta. Desde ese momento no tuvimos más contacto con la Fiscalía hasta que al día siguiente nos enteramos por una resolución del tribunal de garantía de Copiapó que el Ministerio Público había decidido no seguir adelante con la causa, lo que es muy inusual, por decirlo menos.
Al consultar el motivo no nos decían nada y tuvimos que pedir una reunión especial para que nos dieran la información. Según lo que nos informaron fue una decisión de último minuto avalada por el Fiscal Regional de ese entonces, Alexis Rogat. Pero Rogat afirma que el tribunal resolvió con antecedentes que surgieron casi 4 años después de su decisión de no perseverar en el caso.
¿ Eso es así? Eso no es efectivo. Los antecedentes que presentamos en el juicio estaban en la carpeta investigativa.
Acá no hubo “prueba nueva” ni algún antecedente distinto a los que ya tenía la fiscalía a la vista cuando Rogat decidió desechar el caso. Eso es público y notorio. El ex fiscal Rogat sostiene que las conductas que se investigaban eran constitutivas del delito de administración desleal que no estaba vigente a la fecha en que ocurrieron los hechos.
¿Es así? Se trata de una excusa barata. Nosotros nos querellamos por estafa y toda la investigación era por estafa.
Presentamos dos informes en derecho de profesores titulares de la Universidad de Chile en que se explicaba de manera clara y contundente por qué estábamos frente a un delito de estafa. Finalmente el tribunal de juicio oral en lo penal de Copiapó condenó de forma unánime por estafa. Que ahora Rogat insista en que no se trataba de una estafa sino que de otro delito me parece un descaro.
Y lo hace sin ningún respeto al trabajo del tribunal, ya que no ha esperado siquiera a leer el fallo que condenó por estafa y analizar sus fundamentos. Pero el ex fiscal dice que la decisión de no perseverar tuvo el apoyo de un equipo jurídico de causas complejas de la fiscalía regional. ¿Qué opina al respecto?
La fiscalía regional es un órgano jerarquizado. Cuando hay una decisión que viene con la firma del fiscal regional, es él quien se debe hacer responsable, al tener la última palabra. En este contexto que Rogat trate de escudarse en lo que habrían opinado otras personas a quienes no identifica y que eran sus subalternos no me parece muy consistente, para decirlo suave.
Además, el ex fiscal Rogat justifica su decisión de no perseverar en que era muy difícil probar el engaño en la causa por estafa que ustedes iniciaron en contra del ex intendente Sánchez. ¿Es así? El tribunal de juicio oral en lo penal de Copiapó consideró otra cosa, después de dos meses de juicio recibiendo toda la prueba y escuchando a todas las partes.
Me parece un descaro que Rogat opine tan livianamente sobre este punto, sin ningún sentido crítico, y sin haber leído la sentencia y los fundamentos a partir de los cuales se establece que efectivamente Sánchez engañó a los ejecutivos japoneses para posibilitar el fraude que cometió contra la empresa lo cual se encuentra completamente acreditado. Que ahora venga a decir, en este contexto, que no se podía acreditar el engaño me parece no sólo poco serio, sino da cuenta de que hubo una desidia inaceptable en el ejercicio del cargo de fiscal regional. El fiscal Rogat afirmó que estaba acreditado que la conducta de los imputados era conocida y tolerada al interior de la empresa.
¿Esto es real? No deja de sorprender que alguien que ocupó el cargo de fiscal regional falte a la verdad de forma tan grosera y descarada. Jamás se acreditó lo que afirma Rogat.
Al revés, durante el juicio esto fue debatido, y se acreditó de manera fehaciente y a través de múltiples medios de prueba que el desvío de enormes cantidades de dinero de la empresa por parte de Sánchez para su beneficio personal no era algo no conocido ni tolerado al interior de la compañía. Es por esto mismo que tuvieron que montar un esquema fraudulento para engañar a los dueños, directores y gerentes para concretar la estafa. Que Rogat se permita sostener públicamente una falsedad de esta envergadura, en contra de lo resuelto en una sentencia condenatoria unánime y sin siquiera conocer los fundamentos a partir de los cuales se establece todo lo contrario a lo que él dice, no sólo da cuenta de la poca seriedad de sus dichos, sino que me generan dudas razonables sobre cuál es el verdadero objetivo o interés que hay detrás de sus recientes declaraciones.
En su más reciente entrevista el ex fiscal Rogat sostuvo que para decidir si se debía perseverar o no en una investigación, se debía considerar el gasto público involucrado en llevar una causa a juicio oral, si es que la sanción probable eran penas bajas que se cumplirían en libertad. ¿Usted cree que eso es plausible? De todas las lamentables declaraciones de Rogat, esta es la más grave y vergonzosa.
Si se aplicara este “criterio” entonces gran parte de los delitos quedarían impunes. Y esto producto de que gran parte de los delitos que existen en nuestro país tienen asignadas penas de hasta 5 años, lo que por ley les permite a los condenados que no tienen antecedentes penales previos cumplirlas en libertad. ¿Pero el Ministerio Público toma en consideración la gravedad de la pena y la forma en que se va a cumplir en caso de condena para decidir si va a perseverar en un caso o no?
No existe ningún instructivo del ministerio público que diga lo que sostiene Rogat, lo que es lógico ya que si se aplicara lo sostenido por el ex fiscal gran parte de los delitos quedarían impunes, por las razones que señalé. De hecho resulta increíble que una persona que sostenga esto haya estado a cargo de la persecución penal durante ocho años en Atacama. El ex fiscal Rogat afirma que no sabía sobre la existencia de la Revista “Atacama Viva” que era de propiedad del ex intendente Sánchez.
Además sostiene que es falso que haya sido colaborador de ese medio. ¿Esto es así? Este punto es muy importante, ya que la revista “Atacama Viva” le pertenecía a Sánchez y se logró establecer en el juicio que era uno de los mecanismos usados para estafar a Atacama Kozan.
Los dichos de Rogat se caen a pedazos si se tiene en consideración que en el texto de la Revista, cuyos ejemplares fueron físicamente acompañados al juicio, se señala expresamente un listado de “colaboradores” dentro de los que se señala a Alexis Rogat. La evidencia es irrefutable. Esta calidad de “colaborador” de Rogat se encuentra impreso en la propia revista.
Lo anterior dice mucho sobre el bajo nivel de credibilidad que se le pueden dar a las declaraciones del ex fiscal. Sobre los cuestionamientos acerca de su supuesta relación con Patricio Pinto, quien es abogado del coimputado de Francisco Sánchez en el caso, Rodrigo Albornoz, el ex fiscal regional señala que no es socio con el profesional y que no ha cooperado con Pinto en la defensa de Albornoz. ¿Considera que en este punto hay algo cuestionable?
Los dichos de Rogat sobre su relación con Pinto son, por parte baja, inverosímiles. Señala que ellos no tienen ningún nexo relevante, y que si han litigado casos en conjunto ha sido por una suerte de “casualidad”. No creo que hayan compartido la representación de un gobernador regional en un desafuero, o de un alcalde en una causa de corrupción, por una “casualidad”.
Incluso han hecho declaraciones públicas y comunicados en forma conjunta. Estos además son hechos públicos y notorios. Entonces que en este escenario se sostenga que el nexo entre ellos es algo mas bien accidental, a mi me resulta muy poco creíble.
En todo caso me llama la atención que Rogat repita en sus declaraciones publicas sobre el caso de Atacama Kozan básicamente los mismos argumentos que esgrimió la defensa del condenado Rodrigo Albornoz durante el juicio, que estuvo a cargo precisamente de Patricio Pinto. No sé si esto se puede atribuir también a una coincidencia o accidente. ¿Usted cree que esto pone el tela de juicio el trabajo de la fiscalía?
No creo que la cuestionable actuación de un ex fiscal regional represente necesariamente lo que es el Ministerio Público en la actualidad. Afortunadamente Rogat dejó el cargo el año 2024. Asumo que en la actualidad la persecución penal en la region de Atacama está en mucho mejores manos.
Esto sin perjuicio que este caso pone en relieve la necesidad de perfeccionar los mecanismos de designación de autoridades al interior del ministerio público, especialemente los fiscales regionales, a fin de garantizar que las personas que se desempeñen en esos cargos estén a la altura de lo que se requiere para su adecuado ejercicio.