—Creo que estás mal enfocada, yo al menos te elegí por tu carácter, no por tu trasero ni esas piernotas que tienes ….. —Mmmmm necesitas definitivamente alguien que te dome potra zaina. —Ya buenas noches, sueña conmigo, te envió un besito hay tu vez que haces con el (sic).
—No quiero que sea algo así como una relación laboral tan cuadrada, ni menos una relación sexual pero dejame quererte un poco y tú quiereme también po, no puede ser tan cuadrado el tema como si fuéramos desconocidos (sic). Esos son algunos de los mensajes que el alcalde de Coihueco, Wilson Enrique Palma Jelves, envío durante al menos cuatro meses a N. , funcionaria de la misma casa edilicia.
A través de una querella —a la que accedió Bío Bío Investiga— acusó a Palma de abuso sexual por sorpresa tras recibir mensajes a diario con “contenido abiertamente sexual y denigrante”, además, de haberla tocado en una ocasión sin su consentimiento. Según se lee en su escrito, esto afectó su salud física y emocional y experimentó un “temor creciente hacia su lugar de trabajo”. La denuncia —que se presentó ante el Juzgado de Garantía de Chillán— narra que Palma le escribía a N.
durante la madrugada o fuera del horario laboral. También le exigía hacer videollamadas sin justificación. Según N.
, en un momento le recriminó que no lo saludara de beso en la mejilla, lo que lo llevó a tener un “comportamiento controlador, celoso y obsesivo”. Asimismo, acusa que lo veía cerca de su casa bajo el pretexto de que iba a visitar a otros “conocidos”. Lee también...
"A ti te falta un hombre que te dome": La denuncia por acoso sexual que golpea a alcalde de Coihueco Miércoles 04 Marzo, 2026 | 23:14 Antes del contrato Antes de que N. llegara a la Municipalidad de Coihueco, ejercía en el Hospital de San Carlos. La oportunidad le convenía.
Tenía una hija, iba a llegar a un cargo de jefatura y el sueldo era mejor. Para ella, a todas luces, era un crecimiento profesional. El problema, y según consta en la querella, es que incluso antes de ejercer en su nuevo cargo, comenzó a vivir hostigamiento por parte del alcalde Wilson Palma.
Los primeros mensajes datan de marzo 2025, previa a su incorporación laboral. Palma le escribió por WhatsApp a N. a las 3:20 de la madrugada.
Ella le expone que no va a romper sus valores, menos por un nuevo puesto. —Creo que estás mal enfocada. Yo al menos te elegí por tu carácter, no por tu trasero ni esas piernotas que tienes.
—Te hablo en un tema general, Wilson — retrucó ella. —Muchas porque eres exquisita, en eso estamos de acuerdo. La conversación continuó otros 20 minutos.
Él le escribe “mmmmm, necesitas definitivamente alguien que te dome potra zaina”. Ella solo le contestó “buenas noches Wilson”. Él continuó: —Anda a acostarte mejor.
Oye, me permites quererte un poco? O sea no quiero que sea algo así como una relación laboral tan cuadrada, ni menos una relación sexual pero déjame quererte un poco y tú quiéreme también po. No puedes ser tan cuadrado el tema como si fuéramos desconocidos.
Piénsalo… Invitaciones fuera de horario La denuncia contra la autoridad de Coihueco detalla que en algunas ocasiones N. estaba de visita en Santiago por motivos personales. Palma, a veces, también estaba allá y la invitaba a “tomarse un café”.
“N. manifestó expresamente su incomodidad y su falta de interés en acceder a dicha invitación. Lejos de respetar esta negativa, Palma intensificó su conducta, insistiendo de manera reiterada y posteriormente, reaccionando de forma agresiva, intimidante У desproporcionada”, se lee en el oficio.
En uno de esos momentos, N. le envió: “Ay, no te entiendo Wilson. Eres muy raro.
Cómo un hombre casado se va a juntar con una mujer fuera la ciudad”. Lee también... Denuncian a alcalde de Coihueco por acoso sexual y hostigamiento laboral contra funcionaria Miércoles 04 Marzo, 2026 | 10:30 Los mensajes que él envió fueron eliminados posteriormente, sin embargo, algunos de ellos sí logran leerse porque fueron respondidos dentro del mismo chat.
—Voy a mirarte como a cualquier otra persona no más —comenzó Palma. —Amenaza? —inquiere ella.
—No, pero tranquila. No te preocupes si ya entendí. Serás un número más para mí no más.
—Eso es amenaza por no cumplir tus expectativas. —Bueno y acaso te invité a un motel como para que sea tan complejo? —No, pero no corresponde.
Dudo que tu mujer piense bien de eso. La denuncia estipula que todas estas conversaciones “resultan profundamente ofensivas y evidencian una intención de cosificar, someter y ejercer dominio sobre N. ” “Configura desde ya un patrón de violencia de carácter sexual y psicológico”, acota.
Miradas lascivas En abril, N. llegó oficialmente al cargo de jefatura al interior del municipio de Coihueco. La querella narra que durante la primera reunión que tuvieron como equipo, Palma fijó la mirada en N.
y la miró “invasiva y lascivamente de pies a cabeza”: “En reiteradas ocasiones posteriores, el querellado insistió en traspasar cualquier límite profesional, señalándole frases como: “si lo deseas dejaré a mi esposa, me puedo hacer cargo de tu hija”. Por su parte, y según las conversaciones que se adjuntaron como evidencia, N. seguía insistiendo que no quería nada.
—Ya bonita. Me permites decirte algo lindo? —Qué necesitas que me llamabas por videollamada?
—Decirte que te quiero. Ese mismo mes, Wilson le adjuntó una foto suya sentado mirando el celular. Vestía un terno y le colgaba la credencial del municipio.
Abajo le escribió: “¿Salgo bien o no? ”. —Pulcro —respondió ella.
—jajajaj te pasaste. Igual te extraño. Estando lejos noto tu ausencia.
—Wilson, cuántas veces debo decirte que ese tipo de comentarios no me gusta? Adiós, estoy con mi hija. La denuncia asegura que en una de las reuniones, el alcalde le soltó a N.
que tenía cuatro años para conquistarla. Sin contacto físico Con todas estas situaciones, N. optó por no saludarlo de beso en la mejilla; y se limitó a un apretón de manos.
La actitud generó molestia en el alcalde, quien se lo recriminó. —Me carga tu forma de saludarme —le escribió. —No volveré a repetir esto pero me incomoda que me toquen o se acerquen a mí y requiero que se respete eso, nada más.
—No po, es que es solo conmigo el tema. —Porque eres el único que ha sido tan invasivo con sus comentarios. —Te trataré como me tratas —Ok, qué bien.
Saludo de manos entonces. La situación no terminó ahí. La querella revela que entre el 17 y 20 de junio tuvieron una charla sobre relativa al acoso sexual que dictó el director del Departamento de Salud.
Palma, a modo de “ejemplificar una conducta de dicha naturaleza”, se acercó a N. y rozó su busto con el codo. “Ejecutó un acto de contacto físico no consentido, invasivo y de evidente connotación sexual, sin consentimiento de mi mandante, ello, para procurarse excitación”, refiere la denuncia.
Lee también... Por denuncia de acoso sexual: resurge video de edil de Coihueco pidiendo a Betsy Camino "mover colita" Jueves 05 Marzo, 2026 | 15:57 Angustia y desesperación Con todo lo anterior encima, N. comenzó a tener problemas físicos y psicológicos.
El oficio expone que el comportamiento de Wilson era “controlador, celoso y obsesivo”, tanto en persona como por mensajes. N. incluso llegó a modificar su forma de vestir para “pasar desapercibida”.
Pero los comentarios siguieron: “El querellado, en su actuar reiterado, formulaba preguntas de evidente connotación sexual, tales como “¿a ti no te dan ganas, tanto tiempo, de estar soltera? ”, invadiendo de manera grosera e ilegítima la esfera íntima de mi representada”. Todo esto, además de afectarla personalmente, también dañó su trabajo.
Por ejemplo, N. elevaba solicitudes formales por los canales institucionales y Wilson la obligaba a solicitar una audiencia presencial. La querella asegura que le dejó de responder gestiones esenciales como las autorizaciones para contratar personal o compras en los servicios de salud.
“Aprovechaba la situación de aislamiento para continuar con su hostigamiento, profiriendo expresiones como: “No andes mostrando los mensajes, me defraudaste” y “Eres rica y eso se nota, así que tampoco estoy mintiendo”. N. ni siquiera quería ir a trabajar.
Tenía una sensación constante de angustia, desesperación e impotencia. Jueves 10 de abril. —Buenos días, necesito con urgencia tens.
Son 2 tens las que necesito de manera urgente —le escribió ella. —Hola que tal, buen día. —Bien, trabajando en las credenciales.
Necesito urgente 2 tens. —Ven ahora a mi ofi —Dame un momento, estoy terminando las credenciales. Puede ser más tarde?
“Lo mío es personal” El 12 de mayo N. habló con el administrador municipal para contarle todo lo que estaba viviendo con el alcalde. Intercedió durante un tiempo, al menos en lo laboral.
Sin embargo, los mensajes, una vez más, continuaron. “En lo laboral no tengo ningún problema contigo, lo mío contigo es personal”, le escribió en otra oportunidad. Pese a esto, N.
seguía rechazándolo y Wilson “intensificó su conducta hostil y transitó del acoso al maltrato y abuso de poder”. —No te hagas el tonto. Si tu hija te contara que su jefe le hace videollamada por nada ¿te molestaría?
—le escribió ella a las 21:44, luego de que Wilson insistiera en que le contestara una videollamada. —Me cansé de tratar de que seas diferente para mí del resto. —No Wilson, el que no entiende eres tú —Ahh no, estás mal totalmente.
Todo por correo de ahora en adelante. Buenas noches. La denuncia refiere que tras el rechazo, el alcalde comenzó a describirla frente a terceros como una “funcionaria desobediente y negligente”.
El objetivo era desacreditarla. N. , por su parte, en un nuevo intento por defenderse, denunció por Ley Karin.
“Lejos de corregir estas conductas, el querellado utilizó estos mismos hechos como pretexto para incrementar el maltrato directo, elevando el tono de voz y profiriendo expresiones autoritarias У denigrantes tales como: “Aquí el alcalde soy yo”, “aquí mando yo”, “tú no mandas” y “¿ves a otro alcalde aquí? ”. —Me permites decirte que te quiero?
—Si lo sientes así está bien, solo con respecto lo acepto —Siempre con respeto. Y pido que aprendas a quererme también porque estaremos muchos años juntos —Eso ya es muy personal, pero el respeto y la lealtad están —Es poco, pero sé que los vas a lograr. Un abrazo, buenas noches, te quiero… Los últimos mensajes que aparecen adjuntos como evidencia son del 23 de mayo.
Ella le escribe que su incomodidad ya es demasiada y que por favor se detenga. Wilson le señala que “nunca lo habían tratado tan mal”. Los últimos mensajes de él van así: —Es demasiado tu rechazo.
Y me duele mucho. Me miras como un extraño. Me basureas y eso no lo voy a permitir.
Y eres tú la única de 600 [personas] con esa actitud. Después de eso, N. lo bloqueó.
El 23 de julio N. le escribió un correo exigiéndole que no la llamara fuera de horario ni utilizara su número personal para fines laborales. Le expone su malestar por el ambiente laboral en el que convive y el “escaso respaldo por parte de su autoridad”.
“Me habría gustado poder conversar estos puntos personalmente, como intenté hacerlo al acudir a su oficina, instancia en la que no fui recibida. Le escribo a pesar de que me dijo por WhatsApp que no lee mis “refranes”, supongo que se refería a sermones, textos que le envío posterior a sus llamados”, cierra el correo. En octubre, Wilson citó a N.
a su oficina. Ella no se presentó. Dijo que por las experiencias previas, prefirió evitarlo.
Como consecuencia se le instruyó una amonestación por su “inasistencia”. Después de varios problemas físicos fue diagnosticada con afectaciones de salud mental y terminó con licencia médica. Pero incluso así, nada cesó.
El escrito detalla que Wilson incluso “ha sido visto en reiteradas ocasiones transitando por el sector donde reside N. , bajo el pretexto de visitar a supuestos conocidos”. “Estos hechos han generado en mi representada un estado permanente de hipervigilancia, angustia У temor, al punto de experimentar crisis frente a la sola presencia de terceros en las cercanías de su hogar, afectando gravemente su sensación de seguridad y estabilidad emocional”.
Patrón de hostigamiento El abogado José Francisco Rodríguez Moraga, director ejecutivo del estudio jurídico Rodríguez Moraga y asociados, explica que la querella por el delito de abuso sexual por sorpresa en contra de Wilson Palma comprueba un “patrón de hostigamiento con requerimientos de carácter sexual no consentido, los cuales derivaron en que este por sorpresa tocara cierta área de su cuerpo de carácter privado”. —Existe contundente prueba de contexto y la eventual participación de otras víctimas que han sido citadas en calidad de testigo y que por lo tal tienen dicho rol hasta el momento de la investigación. N.
, por su parte, expone a Bío Bío Investiga que nadie merece vivir lo que ella ha vivido. —Lamentablemente no soy la única. Ha sido muy duro para mí vivir esto porque fueron meses de de acoso, malos tratos y de silencio.
Yo quiero que él sea destituido porque no merece el cargo que tiene, no merece ni debe estar cerca de mujeres, menos de niñas con el historial que tiene de acoso. N. acusa que ella no es la única.
Que una vez que denunció, otras mujeres le han escrito. —Nadie que tiene este historial puede estar liderando una comuna y una comuna tan linda como Coihueco, que se ha caracterizado por otras cosas, menos por esta asquerosidad y atrocidades que ha hecho este señor. Y si tiene que pagar con cárcel, bueno, que pague con cárcel, porque simplemente va a estar viviendo las consecuencias de sus hechos que no son menores.
El alcalde Wilson Ponce declinó referirse para este artículo.