Para el próximo 12 de mayo está previsto el lanzamiento a bordo de un cohete Space X de microorganismos extremófilos recolectados en el Desierto de Atacama desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, Estados Unidos. La misión forma parte de una investigación liderada por la Dra. Jenny Blamey, académica de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), quien encabeza el proyecto POLARIS (Polar Organisms Launched for Astrobiology Research).
Además, participan la Oficina de Investigación Científica de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (AFOSR), el Programa de Pruebas Espaciales del Departamento de Guerra (DOW STP), la NASA y la Academia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAFA), además de la Fundación Biociencia. Los extremófilos son microorganismos capaces de sobrevivir en condiciones físicas o geoquímicas extremas, letales para la mayoría de las formas de vida terrestres. La iniciativa busca estudiar cómo afecta el entorno espacial a los extremófilos, los cuales serán sometidos a pruebas de habitabilidad fuera de las instalaciones de la Estación Espacial Internacional (EEI).
Tres bacterias extremófilas y tres arqueas extremófilas chilenas viajarán a bordo del cohete Falcon 9 y se someterán entre seis a ocho meses a condiciones extremas de temperatura, falta de gravedad, radiación ultravioleta y gamma con el objetivo de evaluar su desempeño y adaptación en el espacio. Lo anterior podría entregar información clave para el éxito de futuras operaciones espaciales. La académica de la Usach mencionó que la expedición cobra importancia "tanto para los desarrollos de biología espacial, como para nuestro país ya que todos los microorganismos en estudio han sido aislados de Chile".
En tanto, Travis Tubbs, representante de AFOSR, explicó que entender cómo estos microorganismos resisten altas dosis de radiación podría "contribuir al diseño de futuras misiones a Marte y la Luna". Incluso, sus capacidades podrían ser utilizadas para apoyar la presencia humana en el espacio.