Asumió oficialmente como presidente del directorio de TVN el pasado 11 de abril, pero empezó días antes a recorrer el canal. En modo desembarco. El abogado Patricio Dussaillant, nombrado en ese cargo directamente por el mandatario José Antonio Kast, de quien es cercano, estuvo la semana pasada -todas las tardes, hasta entrada la noche- en reuniones en la señal pública.

Sus interlocutores fueron desde directivos hasta dirigentes de los tres sindicatos. “Yo quería tener esa inducción y la directora ejecutiva del canal, Susana García, ya la había preparado. Me sentí muy bien”, explica el también académico de la UC, doctor en Comunicación Pública en la Universidad de Navarra y director de Ideas Republicanas.

- ¿No sintió un clima hostil? Algunos en TVN lo miran con suspicacia, como quien viene a cerrar este canal tan complicado financieramente… - No sentí eso para nada, sino todo lo contrario. Me encontré con un equipo ejecutivo muy comprometido con sacar adelante TVN, con ver cómo superar el problema financiero, bajar los costos, trabajar en la pantalla para mejorar las audiencias y, con eso, los ingresos.

Y la reunión con los sindicatos también me pareció muy bien. Lo que les he dicho es que uno no viene a salvar el canal, porque eso sería pretencioso, sino a sumar esfuerzos y voluntades para encontrar soluciones. Estamos todos de acuerdo, por lo menos, en que queremos que exista televisión pública.

Desde un principio planteé lo que me pidió el Presidente de la República. - ¿Y qué le encargó el Presidente Kast? - Mantener la misión pública del canal y ver cómo financiarlo sin que el Estado tenga que ponerse con tanta plata.

Ver modos de financiamiento. - Pero esa es la disyuntiva que el canal arrastra hace años: cómo ser un canal público y además financiarse. Sus antecesores en el cargo hicieron llamados desesperados.

Y las soluciones no aparecen… - A ver, yo creo que efectivamente ha habido un prejuicio de que un representante de este Gobierno venía a cerrar el canal. Pero no es la voluntad del Presidente de la República. No es lo que yo pienso tampoco.

"Yo creo que efectivamente ha habido un prejuicio de que un representante de este Gobierno venía a cerrar el canal. Pero no es la voluntad del Presidente de la República. No es lo que yo pienso tampoco".

Este jueves 16, en la tarde, Dussaillant tuvo su primera reunión de directorio en TVN. “Me gustó el ambiente, muy constructivo”, cuenta. “Estando todos claros que trabajamos para la misión pública, y que TVN no puede seguir así y hay que hacerle una transformación, va a haber que ponerse de acuerdo en cómo financiarlo.

Les compartí también el encargo que me había hecho el Presidente”. Dice que conocía de antes a casi todos los otros miembros del directorio; con Gonzalo Cordero, de hecho, trabajaron juntos en la Fundación Jaime Guzmán. Y que después de su presentación oficial al grupo, se siguió con la tabla de contenidos que tocaba esa jornada: el área de prensa del canal.

“Vimos todos los noticieros de la pantalla principal y el sitio web de 24 Horas, que es de los más visitados en Chile. Son temas que a mí, además de interesantes, me parecen muy entretenidos”. En esta entrevista, Dussaillant enfatiza que si bien la da desde su cargo en TVN, sus opiniones son personales y no habla a nombre del directorio del canal.

“TVN, como está hoy, es inviable” - ¿Usted es partidario de que el Estado entregue financiamiento a TVN, que la responsabilidad del canal no sea sólo autogestión? - A ver, hay tres posibilidades. Una, la ley actual de un 100% de autofinanciamiento, que yo no veo viable, ya que la industria y el mercado cambiaron, pues la publicidad ha encontrado otros caminos.

Dos, y en el otro extremo, es decir que el Estado lo financie 100%, que tampoco me parece viable; es mucha plata que podría tener destinos sociales mucho más importantes. Y tres, que es lo que yo personalmente creo, es avanzar en un sistema mixto de financiamiento, en que el Estado a lo mejor cubra las cargas públicas que tiene TVN. Estar en todas las regiones tiene un costo, la señal internacional tiene un costo… El Estado, entonces, debiera aportar una cierta base que le permita al canal cumplir esa misión pública.

- ¿De manera permanente? - Permanente, en el presupuesto de la Nación. Súper transparente.

Y la diferencia tiene que venir de publicidad, y ahí hay que ver cómo lograr que la pantalla levante más ingresos. A lo mejor habría que precisar el giro TVN, para que otras industrias no reclamen de que el canal entre en negocios que le generen ingresos. Tengo una mirada distinta, que TVN es mucho más que un canal de televisión: son tres señales, una plataforma de streaming, un sitio web, habría que trabajar en una app… Debemos avanzar a una multiplataforma, a un sistema de distribución de nuestros contenidos más amplio, abrirse a nuevos negocios.

Eso permite pensar formas de financiamiento diferentes a las clásicas. - TVN necesita una intervención drástica. Son años de pérdidas.

En 2025 fueron de casi $ 15. 300 millones; en 2024 fueron aún mayores, las más altas en su historia: $ 18. 000 millones.

Han pedido créditos con aval del Estado; el último por $ 7. 000 millones para la operación 2026. El 2027 es incierto.

¿Qué harán? - TVN, como está hoy, es inviable. La deuda que se vence a principios del próximo año ($ 56.

000 millones, del crédito con aval del Estado otorgado en 2020) es una carga que el canal no tiene cómo asumir. Vamos a trabajar en un plan con el equipo ejecutivo, en el que espero aporten los sindicatos, los trabajadores, aunarlo en el directorio. Esa debería ser una propuesta que se presente a la comisión técnica para abordar el tema de financiamiento de TVN, que la ministra Secretaria General de Gobierno anunció esta semana en el Congreso.

Ahí debería haber gente del Gobierno y del canal, y abordar tanto la deuda como el financiamiento hacia adelante. Dussaillant continúa: “La deuda tiene dos posibilidades. Una, que ‘el dueño’ capitalice, lo que tendría que ser por ley, suponiendo que el Estado tuviera la plata para hacerlo.

Lo otro es renegociar la deuda a un determinado plazo. Ambas cosas pasan por el Ministerio de Hacienda porque está puesto el aval del Estado. Y creo que a esa conversación tenemos que llegar con un plan desde el canal.

Lo mismo para el financiamiento hacia el futuro, qué monto del Fisco esperamos, etc. El plazo para llegar con todo eso es, para mí, de aquí a diciembre”. "Lo que yo personalmente creo es avanzar en un sistema mixto de financiamiento, en que el Estado a lo mejor cubra las cargas públicas que tiene TVN.

Estar en todas las regiones tiene un costo, la señal internacional tiene un costo… El Estado, entonces, debiera aportar una cierta base que le permita al canal cumplir esa misión pública". - El Gobierno habla de austeridad, que el Estado no tiene plata, pidió a los ministerios una reducción de 3% en sus presupuestos. ¿No es contradictorio pensar en que el Estado dé dinero permanente a TVN?

- El equipo actual y el directorio del canal han venido recortando costos. Las pérdidas de 2025 se redujeron $ 3. 000 millones respecto de 2024.

El canal pagó intereses por $ 3. 500 millones. Y me parece que el 2026 tenemos que hacer lo mismo.

Y el plan que debemos presentar tiene que incluir también cómo vamos a rebajar más los costos y mejorar ingresos. Así que estamos alineados en esa política de austeridad. El punto es la misión pública, que cuesta una parte importante de los costos.

Y no puedes cargarle al modelo comercial toda esa responsabilidad pública. - Cerrar el canal, ¿es definitivamente opción descartada? - Cerrar el canal no es la opción del Presidente de la República.

Él cree en la misión pública y en el rol que debe tener TVN; es un Presidente que en sus tres campañas el foco principal fue recorrer Chile. Podríamos decir, por lo tanto, que tiene una mirada desde las regiones. Y las regiones son una expresión concreta de la misión pública del canal, en su capacidad de mostrar Chile desde todos los lugares.

En mi opinión, su rol público más importante es reforzar la cohesión nacional en un país diverso territorial y culturalmente, y con un ambiente cada vez más polarizado. No está en el horizonte cerrar TVN, y creo que además políticamente es inviable. - ¿Venderlo tampoco es alternativa?

- Si uno mira los resultados de los canales de televisión, no veo quién podría estar interesado en comprarlos… Todos, menos uno, han perdido plata. No veo hoy a la industria atractiva para inversionistas que digan: “Voy a comprar un canal”. Vender TVN además es olvidarse de la misión pública.

- En todo caso, en su campaña de 2021, Kast candidato hablaba de privatizar TVN, vía venta o un sistema de capitalismo popular. ¿Qué pasó con esas ideas? - La mirada del 2021 es en un contexto de la industria completamente distinto, porque en pandemia el avisaje estuvo muy bien.

Fueron tres años excepcionales (del 2020 al 2002 TVN tuvo incluso ganancias), entonces la mirada podría haber sido “vendamos el canal, privaticémoslo, hagamos capitalismo popular”. Pero si uno toma los años previos a la pandemia y los que la siguen, vuelve a lo mismo: una industria donde la publicidad ha venido disminuyendo. Contra el tiempo - En el Congreso hay un proyecto para TVN, que empezó el gobierno de Piñera y lo continuó el de Boric.

Propone un endowment de US$ 30 millones con aporte público y un periodo de transición, a la espera que rinda ese fondo, en que el Estado pone $ 5. 500 millones anuales al canal, que es lo que costaría su misión pública. ¿Van a perseverar en eso?

- Respecto del financiamiento con este fondo patrimonial, no está claro que US$ 30 millones rindan o rentabilicen esos $ 5. 500 millones. A eso hay que sumarle los $ 4.

500 millones que por ley tiene NTV (la señal cultural e infantil de TVN); por tanto estamos hablando de $ 10. 000 millones (en misión pública). Creo que ese modelo es inviable; algunos dicen que para alcanzar los números, el monto del fondo tendría que ser mucho más grande y el Estado tendría que dejarlo ahí congelado, en vez de usarlo en otras cosas.

Creo que eso es impresentable hoy de cara al país. Ese es un modelo que usan las universidades, pero vía donaciones. Nosotros debemos buscar otros modelos, incluso estudiar modificaciones en la ley para que seamos susceptibles de donaciones.

- ¿Van a presentar un proyecto distinto? - No está claro si hacerle indicaciones al que está o ingresar uno nuevo. - Ha hablado de un aporte permanente del Estado a TVN, como parte del financiamiento.

¿Qué monto sería? - Hay que verlo. Hay que considerar la operación del canal y también cómo abordamos la deuda.

Si la deuda se renegocia, a lo mejor el monto tendría que ser un poco más alto, porque vamos a tener que ir amortizándola. Por lo tanto, ese monto no es tan fácil de determinar si uno no mira a la figura completa. Hay que ser muy precisos.

Además, ver si incluirá o no en el monto a NTV. - ¿Pero estaría más cerca de los $ 5. 000 millones o de los $ 10.

000 millones? - Creo que estaría en torno a los US$ 10 millones o US$ 12 millones, incluido NTV. - TVN ha movido piezas para bajar costos y aumentar ingresos, pero todo parece tener un techo: la venta de activos en regiones, el arriendo de parte del edificio corporativo, la disminución de la planta… ¿A qué más echar mano?

- A ver, es que la situación financiera hoy no permite construir una programación que sea más atractiva, que capte más audiencia y con eso más ingresos. La venta de inmuebles en regiones, por su parte, sigue en proceso. Se han logrado vender dos de nueve.

Se podría ver también -vía modificación legal- fuentes de financiamiento con los gobiernos regionales para darle mejor cobertura a las regiones. Por eso digo que uno podría encontrar distintas fuentes de financiamiento. - ¿Es cierto que hay acuerdo en el directorio de vender el edificio corporativo del canal?

Lo haría Colliers, y estaría tasado en $ 40. 000 millones. - El edificio lleva un par de años en venta, pero no ha habido interesados.

Pasa que es un edificio con nueve estudios de televisión, grandes, sólidos, que no es fácil de demoler el día de mañana. Fue pensado para un canal en un modelo de industria distinto al de hoy. Y si apareciera un interesado, hay que evaluar los costos de traslado del canal y dónde instalarse también.

"El edificio (corporativo de TVN) lleva un par de años en venta, pero no ha habido interesados. Pasa que es un edificio con nueve estudios de televisión, grandes, sólidos, que no es fácil de demoler el día de mañana. Fue pensado para un canal en un modelo de industria distinto al de hoy".

- ¿Consideran más créditos con aval del Estado? Ya tienen el de 2020, y otro de enero de 2025, que van generando intereses. - Creo que ir a pedir el aval del Estado en este momento es muy difícil.

Del crédito de 2025 quedan $ 5. 000 millones todavía (sólo se han usado $ 19. 000 millones de $ 24.

000 millones aprobados), pero la idea sería no ocuparlos. Por eso tenemos que encontrar una solución de aquí a fin de año. - El plazo de buscar soluciones es acotado.

Sus dos antecesores en el cargo, Francisco Vidal y Jaime Gazmuri, ya lo advirtieron: “El 2027 no está asegurada la continuidad del canal”. - El canal, como te decía yo y como lo dijeron mis antecesores con unanimidad del directorio, es inviable tal como está hoy. Tenemos que llegar con una solución a fin de año.

Estamos obligados a acordar algo. - Si no, ¿tendrán que bajar la cortina? “No hablaré de política” - ¿Qué va a pasar con el equipo ejecutivo del canal?

¿está en evaluación? - Yo soy presidente del directorio y el directorio funciona en sala. No hay atribuciones especiales de mi cargo.

No me voy a transformar en un presidente ejecutivo, porque no está establecido en la ley y no es mi estilo. Se lo planteé tanto al equipo ejecutivo como a los sindicatos: la confianza del directorio está puesta en Susana García como directora ejecutiva. Ella evalúa a su equipo y nosotros respaldamos.

Yo no la voy a pasar a llevar. De hecho, no he tenido reuniones en que ella no esté presente. Si el presidente del directorio se transforma en presidente ejecutivo y empieza a meterse en las áreas y en la gestión, termina destruyendo a los equipos ejecutivos.

Y yo necesito a ese equipo cohesionado. - En la última campaña presidencial, Kast y su asesor Cristián Valenzuela hablaron de que TVN no daba garantía de pluralidad, de imparcialidad informativa. Una acusación fuerte, que trajo el paso al costado de Francisco Vidal.

¿Usted suscribió esa queja? ¿qué piensa hoy? - Creo que eso tuvo más que ver con la personalidad de Pancho Vidal que con el contenido efectivo.

Fue más un tema del presidente del directorio que no estaba dando las garantías necesarias de imparcialidad del canal. Porque si uno piensa, después asumió Jaime Gazmuri, en el período más importante de la campaña presidencial, y no hubo ningún reclamo sobre la imparcialidad. - Francisco Vidal y Jaime Gazmuri tenían sus propios estilos como presidentes del directorio de TVN.

¿Cuál será el suyo? - Tanto con el equipo ejecutivo como en la reunión con los sindicatos y en el directorio me comprometí a que yo no hablaré más de política mientras esté en este cargo. "Tanto con el equipo ejecutivo como en la reunión con los sindicatos y en el directorio me comprometí a que yo no hablaré más de política mientras esté en este cargo".

- Como el presidente del directorio de TVN es el único miembro de ese grupo que no es aprobado por el Senado, sino que basta la confianza del Presidente que lo nombra, siempre hay temor de que se instale un ingrediente político, ideológico… - Por eso les planteé que no opinaría de política ni daría entrevistas políticas. No seguí en El primer café de Cooperativa. En enero había estado en Teletrece Radio, en Mesa Central.

Ahora públicamente sólo hablaré de TVN. Yo personalmente no creo que la dimensión política abarque la dimensión completa de una persona, es una parte y por lo tanto no determina mi vida. Creo que uno puede sentarse y llegar a acuerdos.

Se lo dije a los sindicatos: “Yo no les voy a preguntar qué posición política tienen, no me importa. Ustedes conocen la mía porque es pública, pero no me parece que sea determinante si nuestro objetivo común es hacer viable TVN”. Y las buenas ideas van a venir de gente de izquierda, de derecha.

Ha sido mi criterio siempre. - Con el Presidente sí hablarán de política, supongo. - Si voy a La Moneda a tomarme un café con él, podemos hablar de política, sin duda; pero públicamente sólo voy a hablar de TVN.