Esta distorsión se viene advirtiendo hace años por distintos actores, y el Ministerio de Energía tiene la responsabilidad de corregirla. Pues esta disparidad no se queda en el papel; impacta en la economía real. En efecto, de acuerdo con los datos del CEN, los PMGD solares han implicado para el sistema, desde el año 2020, más de US$ 800 millones en compensaciones, cifra equiparable a la deuda con las distribuidoras que intentamos resolver hoy en día.

Es más, solamente el año 2025 estas compensaciones implicaron alrededor de US$ 250 millones, lo cual equivale a aproximadamente dos años del financiamiento del subsidio eléctrico actualmente vigente. Los PMGD generan muchos beneficios, pero también ciertos problemas. El más preocupante es el sobrecosto que impacta al sistema y hogares chilenos.

Nuestras compatriotas merecen que los avances en energía renovable se reflejen en sus cuentas eléctricas. Para lograrlo, es necesario corregir las distorsiones en los precios del sistema. ¿La solución?

Debemos adaptar la regulación para lograr un sistema eléctrico sano donde todos los actores enfrenten condiciones similares, que incentiven la eficiencia y la correcta ubicación de las inversiones. En el escenario actual, no basta con generar más energía; hay que hacerlo bien. Los PMGD fueron una buena idea y han sido un elemento crucial de la transición energética que Chile lleva adelante, pero tenemos el desafío de ajustar lo que está generando distorsiones en el sistema.

El marco regulatorio requiere actualizarse para adaptarse al sistema eléctrico actual sin afectar a quienes invirtieron bajo reglas vigentes. Nuestras propuestas incluyen períodos de transición para que los operadores actuales se ajusten y compitan en igualdad de condiciones. Las normas se perfeccionan cuando ya no cumplen con su objetivo Y uno de los ejes de la política energética del gobierno es que las familias chilenas paguen precios justos, no los que provienen de una distorsión que estamos solucionando.

Queremos que los PMGD sigan aportando al sistema con precios justos y de manera coordinada. Chile los necesita.