La Policía de Irlanda del Norte informó la detención de un hombre de 66 años acusado por cargos de terrorismo tras el ataque con coche bomba perpetrado el sábado por la noche contra una comisaría en Dunmurry, al sur de Belfast. Según informó la policía, el sospechoso fue detenido en la zona de Dunmurry bajo legislación antiterrorista y trasladado a una comisaría para ser interrogado. Las fuerzas de seguridad además realizan registros en distintos sectores del este y oeste de Belfast, mientras reforzaron controles carreteros y aumentaron el despliegue policial en la zona.
El subcomisario de delitos, Davy Beck, advirtió sobre la amenaza que representan grupos disidentes en Irlanda del Norte, especialmente tras el ataque a la comisaría, que —afirmó— buscaba causar daño, desestabilizar a la comunidad e incluso herir o matar a policías. El grupo republicano disidente Nuevo IRA reivindicó la autoría del atentado. De acuerdo con la investigación, el conductor estacionó el vehículo cerca del recinto policial y huyó antes de que explotara una bombona de gas.
No se reportaron heridos. La ministra principal de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, condenó el ataque y afirmó que sus responsables “no representan absolutamente a nadie”. Añadió que las comunidades “merecen la paz”.
El IRA puso fin oficialmente a la lucha armada en 2005, tras declarar un alto el fuego en 1997, luego de décadas de conflicto con Reino Unido. Sin embargo, facciones disidentes han rechazado el proceso de paz y mantienen actividad armada.