"Sabemos que la autosuficiencia total no se logra de un día para otro, pero con la hoja de ruta de la Política Nacional de Construcción Naval, que será presentada en mayo de 2026, estamos estableciendo las bases para que el país pueda fabricar cada vez más de sus propias unidades, generando empleo, desarrollo tecnológico y mayor independencia en materia de defensa", aseguró el parlamentario. Por su parte, el diputado Omar Sabat (UDI) valoró que "la posibilidad de que Chile construya íntegramente sus buques de guerra en el país es una señal muy potente en términos de desarrollo estratégico y descentralización productiva. No se trata sólo de fortalecer nuestra defensa, sino que también de impulsar una industria nacional que va a ir acompañada de una mayor generación de empleo y tecnología (...

) contamos con ingenieros de primer nivel para asumir desafíos de esta envergadura". "De todas formas, es fundamental que este tipo de decisiones sean abordadas con una visión de Estado y no como una iniciativa de corto plazo. Avanzar hacia la construcción total de las unidades navales implicaría una planificación y un compromiso sostenido en el tiempo, que trasciende a muchos gobiernos, por lo tanto requiere de un consenso amplio y de un financiamiento permanente", advirtió.

A juicio de Sabat, "si actuamos con ese nivel de responsabilidad, estaríamos consolidando a Chile como un referente regional en materia de defensa y construcción naval, contribuyendo además a fortalecer nuestra soberanía".