En un contexto mundial marcado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, no solo las acciones y los índices bursátiles han resentido el shock. Las monedas también han reaccionado con fuerza al alza del petróleo y al deterioro en la percepción de riesgo, con lo que se ajustó el desempeño de varias divisas. En este escenario, uno de los principales factores a observar ha sido el fortalecimiento de las monedas de países exportadores de materias primas, especialmente de petróleo.

En ese sentido, el real brasileño y el peso colombiano figuran entre las divisas de mejor rendimiento desde el inicio del conflicto, según datos de Bloomberg. “En un ranking global, no sorprende ver monedas que resisten mejor incluso dentro de la misma región. Brasil, por ejemplo, combina dos factores que hoy pesan mucho: tasas de interés todavía elevadas y una economía que para el mercado sigue ofreciendo retorno financiero atractivo.

Ahí aparece el llamado carry trade: inversionistas globales prefieren monedas de países con tasas altas porque les ofrecen mayor rendimiento”, explicó a DF el analista de Admirals, Felipe Sepúlveda. Así, dentro del universo emergente, el peso colombiano acumuló una apreciación de 3,8% frente al dólar, ubicándose como la moneda más resiliente al shock geopolítico. El top tres lo completan el forinto húngaro, con un avance de 2,7%, y el real brasileño, que subió 2,6% en el mismo período.

Incluso, dentro del universo emergente algunas monedas han sorprendido al alza por factores internos, particularmente el forinto húngaro, cuya fortaleza responde a las expectativas de un cambio de gobierno y una eventual mejora en la relación con la Unión Europea tras la victoria de Peter Magyar frente a Viktor Orban. A eso se suma el caso de monedas más ligadas al dólar o respaldadas por mayores reservas energéticas, como el yuan chino, que han mostrado una estabilidad relativa superior con una apreciación del 0,7% desde que empezaron los ataques. La vereda opuesta En el lado contrario, las divisas más castigadas han sido las de economías con mayor sensibilidad al riesgo global.

En Asia, el peso filipino registró el peor desempeño, con una depreciación de 4%, mientras que el baht tailandés y el won surcoreano también figuran entre las más afectadas. Según los datos, estos dos últimos retrocedieron 3,3% y 2,42%, respectivamente, desde el inicio de los ataques en Medio Oriente. “En Asia, por ejemplo, el won coreano o el baht tailandés han caído a mínimos relevantes, lo que refleja la salida de capitales en un contexto de incertidumbre", detalló el analista de mercados de XTB, Sebastián Martínez.

En América Latina, el sol peruano fue la moneda de peor desempeño, con una caída de 2,6%. El peso chileno también aparece entre las divisas más vulnerables, ubicándose en el 13°puesto del ranking emergente, con una depreciación de 1,4% frente al dólar. Esta fragilidad responde, en parte, a la dependencia de energía importada, pese al impulso que recibió el cobre a comienzos de 2026.

"Chile enfrenta una mezcla más desafiante. Aunque el cobre ayuda, el país sigue siendo importador neto de energía, por lo que un shock petrolero le pega por el lado de costos, inflación y crecimiento. Además, en episodios de tensión global, el mercado suele castigar con más fuerza a monedas líquidas y cíclicas, aunque sus fundamentos no sean malos.

Por eso el peso chileno puede depreciarse al mismo tiempo que otras monedas latinoamericanas se aprecian", comentó Sepúlveda. Dólar y refugio Aunque los analistas difieren sobre la fuerza con que Estados Unidos ha actuado como refugio en esta crisis, el dólar volvió a recibir apoyo y su rol defensivo en episodios de tensión geopolítica, como ocurre en el estrecho de Ormuz. “EEUU es considerado un safe heaven, en donde cuando hay riesgo geopolítico, la bolsa más segura sería la de ese país.

Entonces también se genera una depreciación del tipo de cambio a nivel global. Es decir, si medimos el dólar respecto al resto del mundo, empiezan a entrar muchos dólares de vuelta a la economía norteamericana, porque la gente empieza a invertir ahí”, explicó el analista de activos internacionales en BCI corredora de bolsa, Sebastián Donoso.