La crisis arbitral en el fútbol chileno se ha transformado en un problema político de primer orden en la ANFP. Lo que antes eran errores puntuales hoy se percibe como una falla estructural y en el centro de esa tormenta aparece el nombre de Roberto Tobar. En la interna de la ANFP ya no hay espacio para diagnósticos tibios.
La directiva encabezada por Pablo Milad optó por un giro drástico y es condicionar la continuidad del jefe arbitral a una reestructuración inmediata. La orden, según fuentes de Quilín a La Tercera, es clara y sin matices. “A Roberto Tobar ya le dieron un ultimátum: despide a los de bajo nivel y deja solo a los mejores, o se va él”, apuntan.
El propio Milad reforzó públicamente esa línea tras una reunión clave en el Mindep. “Hay que seguir apretando a los árbitros. Ya lo sabe Tobar y su equipo: tienen que mejorar”, señaló, evidenciando que la paciencia institucional se agotó.
Lee también... Sindicato de Árbitros se burla de crítica del DT de Católica con mensaje en Redes... que después borró Martes 05 Mayo, 2026 | 17:52 Pero el fondo del problema va más allá del rendimiento individual.
“Hay que seguir apretando a los árbitros, en el sentido de que apliquen los mismos criterios y no haya una dualidad en un mismo partido“, agregó, apuntando a una inconsistencia que hoy erosiona la credibilidad del torneo. El cuestionamiento ya no es solo doméstico. Desde fuera, voces con peso en el arbitraje sudamericano también han elevado el tono.
El argentino Javier Castrilli fue especialmente duro al calificar a Tobar de “mediocre”, en medio de la controversia por una jugada entre Jovanny Campusano y Javier Altamirano. Los dichos del exmandamás de los árbitros en Chile no hacen más que amplificar una percepción instalada y es que cada fecha suma nuevos episodios que tensionan el ambiente competitivo y debilitan la imagen del referato nacional. Si hay un punto de inflexión en la gestión de Tobar fue su reunión no informada con la dirigencia de Blanco y Negro en agosto de 2025.
La cita con Aníbal Mosa, en la antesala de un clásico, generó un ruido imposible de contener. Y el desgaste no termina en la cancha. La administración de Tobar también enfrenta cuestionamientos por su manejo interno, específicamente por la falta de uniformidad en el uso del VAR y la polémica sanción a Cindy Nahuelcoy y Loreto Toloza tras denunciar favoritismos.