Opinión 12-05-2026 UN ENCUENTRO EN LA PALABRA Taller Literario de la “AGRUPACIÓN CULTURAL GERMÁN MOURGUES BERNARD” COMENTARIO SOBRE UNA OBRA DE GERMAN MOURGUES Mariano Rocca San Juan Bautista Óleo sobre arpillera con aplicaciones de hueso y nácar en los ojos y estopa en el pelo. 37,5 x 50 cm. Hoy, cuando nos aproximamos a una nueva celebración del Dia del Patrimonio Cultural, nos parece una buena ocasión para recordar a un artista que, entre otros nacidos en esta fecunda tierra linarense, hizo un importante aporte a la identidad cultural de nuestra comuna.

Se trata de Germán Mourgues. Un hombre con múltiples intereses y creador de una obra multidisciplinaria de radical originalidad y contenidos de profundas resonancias filosóficas y metafísicas con raigambre en la cultura popular. A veintiséis años de su muerte, su obra sigue sorprendiendo.

Es más, pareciera seguir llenándose de significados y convirtiéndose en un legado que se ofrece con humildad a la delectación del observador. Sus contenidos y lecturas se multiplican ante la contemplación detenida y atenta de la peculiar producción artística de este linarense. G.

Mourgues volcó en ellas las experiencias de una larga vida y los resultados de una búsqueda de respuestas a las incógnitas de la existencia humana. La concepción de una vida trascendente. Todo esto expresado a través de un lenguaje profundamente simbólico en el que recurre a la leyenda, al mito y a la tradición.

Así mismo, propone una visión de la vida y del cosmos, impregnada de las ideas y concepciones de lo que algunos llaman la «Sabiduría Perennis». Un breve comentario de su obra: «San Juan Bautista», puede ilustrarnos sobre la riqueza de contenidos que nos ofrece su trabajo y de algún modo sintetizar su propuesta teórica. Es una pintura que inevitablemente evoca la obra de Leonardo da Vinci que tiene la misma temática.

En esta semejanza vemos una clave fundamental para su decodificación. Básicamente, el gesto de señalar al cielo puede sugerir la importancia de la salvación a través del bautismo que San Juan representa o puede indicarnos que el amor, como enseñó Platón, solo se completa en Dios. Puede también señalarnos la proximidad de la venida del Cristo.

En este punto, G. Mourgues diría: «Quien tenga oídos para oír que oiga, y quien tenga ojos para ver que vea» Se trata de una exhortación silenciosa, probablemente tan religiosa o espiritual como la de Leonardo. Un emplazamiento que pensamos tiene que ver con lo que Heidegger llamó «el olvido del ser».

Es una advertencia; una interpelación frente al camino que la civilización occidental viene transitando bajo una visión cientificista que ha conducido a la concepción materialista del hombre. Visión que, bajo la égida del «monoteísmo» impuesto por los Estados Unidos, donde el dólar es el único dios, ha tenido como consecuencia que la existencia humana ha sido privada de toda significación espiritual y donde el hombre ha sido reducido a un mero productor-consumidor. Una sociedad siempre al filo de la autodestrucción y que parece no darse cuenta de los irreversibles daños que está ocasionando al planeta.

Nos parece que es el mismo llamado atribuido a André Malraux, que proféticamente señala que: «el siglo XXI será espiritual o no será». Una espiritualidad ecuménica y quizás entendida más allá de lo religioso, una espiritualidad que transforma y resignifica la realidad. Creemos que el sentido de la obra de Germán Mourgues es invitarnos a mirar esa dimensión olvidada del ser.

Y lo hace a través de la figura de San Juan Bautista, en su calidad de anunciador de la venida del Cristo que salvará al mundo; un Cristo transformador entendido en el sentido alquímico, un camino de vida desde lo inferior a lo superior. Parece advertirnos que de no oír este llamado, ello constituirá el fin de la historia humana y el principio de una historia «animal» donde sin discusión podría darse en la realidad lo señalado por Hobbes «El hombre es un lobo para el hombre». ¿Qué otro recado podría tener esta obra si no es el llamado a una fe que sea la de todos los hombres que, independientemente de la religión, crean que la vida tiene un sentido trascendente?