El histórico anhelo de que Tongoy se convierta en comuna volvió a instalarse con fuerza en el debate público local, luego de que dirigentes sociales y representantes del borde costero ante sensación de abandono en temas de conectividad, habitacional y de medio ambiente como lo fueron los estragos que causó la Marea Roja durante el verano. «El 98% de los vecinos dijo sí en una consulta ciudadana y el centralismo coquimbano prefirió ignorarlo», sostiene Matías Olavarría, recordando el plebiscito ciudadano realizado en 2014, donde la comunidad respaldó mayoritariamente la creación de una nueva comuna. Olavarría afirmó que situaciones recientes, como la emergencia por marea roja que afectó al borde costero durante este año, evidencian la necesidad de contar con autonomía administrativa y presupuestaria.

Según indicó, una municipalidad propia permitiría responder con mayor rapidez a problemáticas sanitarias y económicas que afectan directamente a pescadores y acuicultores de la zona. «Si Tongoy fuera comuna, no tendríamos que esperar decisiones tomadas desde oficinas lejanas mientras luchamos por conectividad respirando conchuela por la falta de pavimentación, ni tampoco nuestros pescadores verían morir su sustento ante falta de respuestas oportunas», señaló. El dirigente también cuestionó el Acuerdo N°8689 del Consejo Regional, emitido en junio de 2017, documento que respaldó la inviabilidad financiera del proyecto comunal.

Según explicó, el análisis técnico incorporó déficits en salud y educación que actualmente ya son administrados por el municipio de Coquimbo, elevando el déficit proyectado de instalación a cerca de $1. 200 millones. Visión desde el Concejo Municipal Desde el municipio de Coquimbo, la concejala Cynthia Silva reconoció que la aspiración autonomista «es un anhelo profundamente legítimo y muy antiguo» de la comunidad tongoyina.

La edil, primera representante tongoyina electa en el Concejo Municipal de Coquimbo, sostuvo que existe una sensación real de abandono y desconexión entre el municipio y las localidades costeras. «Cuando una persona debe gastar cerca de 10 mil pesos solo para realizar un trámite en Coquimbo, queda claro que existe una brecha territorial», indicó. No obstante, Silva llamó a abordar el debate con «seriedad y responsabilidad», señalando que la creación de una nueva comuna requiere cumplir exigencias técnicas, administrativas y presupuestarias.

“La autonomía comunal es un sueño válido, pero hoy la obligación es que el borde costero se sienta parte viva, respetada y prioritaria dentro de la comuna”, concluyó.