La presidenta encargada también ha impulsado una Ley de Amnistía General que cubrirá todo el período de violencia política desde 1999 hasta la actualidad, la cual a su juicio debe servir para «reparar las heridas que ha dejado la confrontación política desde la violencia, desde el extremismo» y a la vez «reimplantar la justicia y rescatar la convivencia entre los venezolanos». A la par de esta iniciativa y como parte del proceso de reconciliación, se han producido cientos de excarcelaciones de personas que habían estado privadas de libertad por participar en hechos vinculados a la desestabilización política. ¿En manos de quién está el petróleo venezolano?

Tras la designación de Rodríguez Donald Trump anunció que el gobierno venezolano acordó entregar a Estados Unidos hasta 50 millones de barriles de petróleo de “alta calidad” que serían comercializados en el mercado de la nación norteamericana. A través de una publicación en su red Truth Social indicó que “al menos 100 mil millones de dólares serían invertidos por las grandes petroleras» de su país. Según el magnate, los ingresos de estas ventas, calculados potencialmente en miles de millones de dólares, serían administrados bajo su supervisión para “asegurar” que beneficien tanto a la población venezolana como a la estadounidense.

Asimismo, convocó a empresas petroleras estadounidenses a participar e invertir en proyectos energéticos en Venezuela, cuyas reservas probadas y certificadas de petróleo superan los 303 mil millones de barriles. Por su parte la Asamblea Nacional aprobó la reforma a la Ley de Hidrocarburos, con la finalidad de impulsar la apertura del sector petrolero al capital privado. Desde el gobierno interno de Delcy Rodríguez calificaron esta medida como un paso histórico hacia la reactivación de la industria y la atracción de inversiones extranjeras Como muestra de los avances de su estrategia económica, la presidenta encargada firmó el primer contrato de exportación de gas licuado de petróleo en la historia de Venezuela y anunció acuerdos con EE.

UU. para la comercialización de petróleo venezolano por el valor de 500 millones de dólares, que permitirán la inyección de divisas al país caribeño. A la par, implementó dos Fondos Soberanos para asegurar y proteger los ingresos provenientes del petróleo, con la finalidad de que sean destinados principalmente a la protección social y el desarrollo de sectores estratégicos en Venezuela.

La sombra de Trump sobre Venezuela Tras la incursión armada y el secuestro de Maduro, la amenaza de una nueva agresión por parte de la administración Trump contra Venezuela es un sombra latente. Sin embargo, el inquilino de la Casa Blanca reconoció Delcy Rodríguez como “presidenta de Venezuela” y aseguró que está haciendo un “gran trabajo”. “Delcy Rodríguez, quien es la presidenta de Venezuela, está haciendo un gran trabajo, y está trabajando muy bien con los representantes de Estados Unidos”, afirmó a principios de marzo.

“El petróleo está comenzando a fluir y el profesionalismo y dedicación entre ambos países es muy lindo de ver”, indicó en un mensaje compartido en su red Truth Social. En simultáneo, el nombre de la jefa de Estado venezolana fue eliminado de la “Lista de Nacionales Especialmente Designados”, la cual es elaborada actualizada por el Departamento del Tesoro a partir de las actividades de países o entidades consideradas hostiles por Washington. Tras siete años de ruptura, Venezuela y EE.

UU. acordaron el restablecimiento formal de las relaciones diplomáticas y consulares y como parte de este proceso la enviada norteamericana Laura Dogu reabrió la embajada estadounidense en Caracas y Venezuela nombró a Félix Plasencia como su nuevo representante diplomático ante Washington. ¿Hasta cuándo gobernará Delcy Rodríguez?

El 5 de enero Delcy Rodríguez, asumió de forma interina el poder tras el secuestro de Nicolas Maduro y al haber transcurrido más de tres meses, según la Constitución de Venezuela podría haber expirado su representación legítima ante el Ejecutivo. Según la Carta Magna, ante la falta del presidente se procede a designar al vicepresidente, a quien se le otorga un interinato de 90 días prorrogables por 90 días más. En caso de una falta definitiva, se abre un periodo de 30 días para convocar elecciones.

Hasta el momento, los legisladores no han realizado una votación para extender el interinato, mientras que según el Tribunal Supremo de Justicia, Nicolás Maduro sigue siendo oficialmente presidente de Venezuela y su ausencia «forzada» derivada de un «secuestro» le impide temporalmente cumplir con sus funciones.