Lo que alguna vez fue un recinto administrado por el Departamento de Educación Municipal (DAEM), hoy es escenario de vulnerabilidad. Las instalaciones de "El Obelisco" se encuentran sumidas en el más absoluto abandono, una situación que durante la última semana alcanzó un punto crítico luego de que desconocidos destruyeran los cierres perimetrales para ingresar a robar y desmantelar vehículos con total impunidad. El origen de esta crisis de seguridad se remonta al cambio de administración del recinto.
La Municipalidad de San Carlos hizo entrega de estas instalaciones al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Punilla Cordillera a principios del 2024. consecuencia de este traspaso, el único cuidador que mantenía la vigilancia del lugar fue reubicado y absorbido por el Liceo Politécnico, dejando el recinto a merced de la delincuencia y sin ningún tipo de protección o vigilancia. Los efectos de esta desprotección se empiezan a notar.
Durante los últimos días, varios cercos ubicados en el sector que colinda con el camino hacia el Liceo Agrícola fueron derribados, facilitando un acceso expedito al interior, incluso fabricando un improvisado Los más afectados han sido los vehículos que se encuentran en el aparcadero municipal —conocido popularmente como "los corralones"—, los cuales han comenzado a ser desmantelados por delincuentes que ingresan con suma facilidad para sustraer repuestos y otras partes de los vehículos. Sin embargo, estos no son el único patrimonio en riesgo. En el lugar existen bodegas y oficinas que albergan una importante cantidad de mobiliario y especies que pertenecían tanto a la Municipalidad como a la antigua Dirección de Administración de Educación Municipal (DAEM).
Todo este material se encuentra hoy sin resguardo, expuesto a ser vulnerado en cualquier momento ante la nula seguridad del perímetro. Hasta el momento, la Dirección del Tránsito de la Municipalidad de San Carlos no ha emitido una declaración oficial para referirse a los robos del aparcadero. No obstante, el municipio busca hacerse nuevamente con la administración del histórico recinto a través de una solicitud de comodato dirigida al propio SLEP Punilla Cordillera, un trámite que, de concretarse, podría devolver un poco de seguridad a un sector que hoy se encuentra a la deriva.