Calificando el inicio de su historia con Marcela Vacarezza como una “real locura de amor”, el animador de televisión Rafael Araneda, recordó los inicios de su matrimonio y reflexionó al respecto en una íntima conversación con la revista ¡Hola! Américas. En ese contexto, Araneda, que estará frente a un programa de primeras citas, habló de su propia historia, destacando sobre la relación con Vacarezza que “eso es el amor, cuando pasas de las maripositas a un proyecto de vida, cuando nos desafiamos juntos, cuando emprendemos juntos, cuando nos apasionamos juntos”.
Pese a todo, reconoció que no siempre todo es pura buena onda, asegurando que el amor “falla no a veces, falla todos los días y te hablo desde lo personal. Yo tengo una familia extraordinaria, tengo un matrimonio buenísimo, pero no quiere decir que el amor no haya tenido fallas o que no tenga que ir como cuando llevamos nuestro auto a algún chequeo o alguna reparación”. “Yo me iba a casar antes de conocer a Marcela” En esa misma línea, el también animador del Festival de Viña al menos hasta 2028, reveló que "me traicioné a mí mismo, porque yo me iba a casar antes de conocer a Marcela”.
“Me devuelven el anillo, no nos casamos, yo quedé muy triste y dije: ‘Yo nunca más algo en serio, yo nunca más un proyecto donde involucre más que las atracciones. Yo me dedico a pasarla bien’”, recordó. Y así, pese a todo, agregó que “yo me traicioné, porque Marcela me dio los argumentos para (creer otra vez en el amor) y yo creo que es la gran locura y traición que me hice a mí mismo”.
Finalmente, aclaró que su esposa le tuvo harta paciencia, ya que él estaba totalmente cerrado a comprometerse. “Le agradezco hasta el infinito que haya sido así de paciente”, apuntó Araneda.